Una mujer de 46 años con un historial de trastornos del sueño pasó dos semanas en una habitación sin relojes, sin ventanas, sin televisión ni internet, sin nada que le permitiera saber cuánto tiempo había pasado. Esta prueba que fue bastante loca, ayudó a los científicos a identificar el llamado gen del noctámbulo.



















![[FOTOS]: Salón Erótico de Barcelona 2018](https://www.hombremoderno.es/wp-content/files/2018/10/Salon-1.jpg)









