Los trasplantes de heces consisten en trasferir material fecal de un donante sano a un receptor enfermo con diarrea crónica o esclerosis múltiple, y se han multiplicado en los últimos años. Y no es de extrañar, puesto que esta técnica permite la curación del 90% de los pacientes. La idea de estos tratamientos es que las bacterias del donante se adhieran al intestino del paciente y reemplacen las bacterias buenas que había perdido el enfermo.