Estas inyecciones se conocen como Priapus Shot, y se usan para tratar la disfunción eréctil y al mismo tiempo hacer crecer el pene. En términos prácticos, consiste en la extracción de sangre del paciente, para luego aislarla y poder extraer de ella las plaquetas que permiten crear un plasma rico en plaquetas (PRP), el cual será inyectado posteriormente en los cuerpos cavernosos y con la ayuda de un bomba para el pene, podrán distribuir de manera correcta el plasma por todo el pene.