Entre las principales causas que disminuyen el flujo de sangre se encuentran las enfermedades cardiovasculares como la hipertensión, altos niveles de colesterol y triglicéridos (que causan arteriosclerosis), por otro lado enfermedades metabólicas como la diabetes también disminuyen el flujo sanguíneo al pene afectando los nervios que provocan la erección. Asimismo, ocurre con el hipertiroidismo, el hipotiroidismo, y el uso crónico de medicamentos como antihipertensivos, antidepresivos y anti alérgicos, entre otros.