El jabón en los ojos, un clásico. Si os estáis duchando juntos (quizá para ahorrar agua) y os entra un impulso repentino irrefrenable, el champú será vuestro peor enemigo, un enemigo que escuece mucho. Así que deja los potingues para antes o después del sexo, a menos que sean lubricantes. Sí, por muy extraño que te suene, los lubricantes también se usan en la ducha. En este caso, se recomiendan los que se fabrican a base de silicona, que tardan más en secarse. Y, hablando de lubricantes, por lo general los condones no han sido probados en condiciones tan húmedas y resbaladizas, por lo que se recomienda otro tipo de anticonceptivos.