Lo mismo ocurre si te pesas justo después de realizar algún ejercicio aeróbico ¡verás cómo has bajado medio kilogramo en media hora! No te entusiasmes demasiado que ya sabes que el responsable de la variabilidad rápida de peso se debe a la deshidratación o a la retención de líquidos y no a la grasa perdida. Lo que se pierde rápido volverá rápido (el agua) pero lo que tarda en irse tardará en volver (la grasa). Y en la pérdida de grasa radica un cuerpo sano, estético y firme.