Para llegar a tales conclusiones, los expertos dividieron a los varones en dos grupos, después de determinar sus niveles de testosterona e interés sexual. Un grupo fue expuesto regularmente a un recinto que emitía 10.000 lux de luz (equivalente a la luz diurna) desde una distancia de un metro. El otro, fue expuesto a 100 lux (equivalente a la luz de un día nublado muy oscuro. Todos los individuos utilizaron la misma ‘caja’ de luz durante 30 minutos, todos lo días de 7 a 8 de la mañana, durante dos semanas.