Decir el nombre de tu pareja (no un apodo) puede mejorar la intimidad también. «Nuestro nombre está profundamente incrustado en el cerebro, y lo asociamos a la cercanía y a la confianza; por lo que evocar este sentimiento en la cama puede producir un vínculo más profundo entre ambos», apunta Tatkin.
4) «Mi pareja odia el sexo oral»
Si te gusta dar y recibir sexo oral, pero tu pareja no comparte este entusiasmo, puede ser un problema difícil de solucionar. Los expertos recomiendan hacer que al otro le empiece a apetecer realizar esta práctica poniéndole las cosas fáciles. Es decir, si le molesta el olor que desprende zona genital, date una ducha antes o prueba con geles o lubricantes que lo disimulen.