No obstante, las cifras se elevan en personas que practican actividades deportivas intensas, comparada con la de la población general: 1,6 muertes por 100.000, frente a 0,75 por 100.000. La muerte súbita de una persona que se presume sana provoca un fuerte impacto social, especialmente si esto ocurre durante la práctica deportiva.
Muerte súbita por arritmia cardiaca
Las causas que pueden provocar la muerte súbita son diversas. De la población total que fallece por muerte súbita, solo una de cada 1.000 muertes ocurre en personas menores de 35 años que practican deporte. Estas cifras no quieren decir que el deporte sea el culpable directo, pues en más del 90% de los casos, la causa principal del fallecimiento está relacionada con un trastorno del ritmo cardiaco, como la fibrilación ventricular, por ejemplo.