También las esculturas realizadas en el periodo clásico se puede apreciar el gusto de la época por un cuerpo masculino exento de vello. En ellas aparecen modelos perfectamente depilados, e incluso era usual la depilación del vello púbico, señal de distinción y de rango social. Se solían utilizar cremas depilatorias, ceras, piedra pómez y velas con las que quemaban el vello.