Por mucho que diga María, nunca acabará con un hombre con dinero. Las mujeres somos muy tontas y realmente son pocas las que dedican su vida a cazar al Briatore de turno. Te puede pasar como a Elena, que de repente se encontró con “el hombre perfecto” sin comerlo ni beberlo, pero las probabilidades son ínfimas para cualquier mujer normal y corriente. Ya tenemos asumido que los millonarios son para las celebrities y las top models, pero eso no significa que no queramos un príncipe azul en nuestras vidas. Porque un nini puede ser también un príncipe si trata a su chica como a una verdadera princesa.