Durante su segundo año de carrera se vio arruinado, por lo que tuvo que vender sus armas. Con los 750 dólares que le sobraron decidió volver a las mesas de poker, aunque esta vez con un mayor autocontrol y respeto hacia el dinero.
Durante su segundo año de carrera se vio arruinado, por lo que tuvo que vender sus armas. Con los 750 dólares que le sobraron decidió volver a las mesas de poker, aunque esta vez con un mayor autocontrol y respeto hacia el dinero.