Sea en un centro estético o en casa, una limpieza de cutis en profundidad es fundamental para eliminar las células muertas acumuladas en tu rostro tras el verano. La exfoliación es básica para devolver a la piel su luminosidad, eliminado los síntomas evidentes de descamación y previniendo, además, la obstrucción de los poros que puede acabar en acné o puntos negros.