Tampoco debes ofrecer muy poco, sólo trata de no sobrestimarte ni subestimarte para mantenerte a flote en el campo laboral.

3. Tener el ego por las nubes
¿Alguna vez has trabajado con alguien que sólo veía las cosas buenas que hacía pero no veía nada más? Seguro que sí. El ego puede nublar tu visión de la realidad. Puede alejarte de tu meta aunque no quieras hacerlo y te coloca en una posición en la que no permites que otras personas te nutran, además de perder esa visión general y objetiva de las cosas.