Los cereales son clave a la hora de conseguir el objetivo de quedar saciado en cada comida. Incluye la avena en tu desayuno. Su alto contenido en fibra ayuda a regular el metabolismo, reduce la sensación de apetito y, además, sus hidratos proporcionan energía durante horas. Puedes tomarla con leche y derivados (yogures) e incluso añadirla a los batidos que tomas antes o después de entrenar.