El primer podio de la velocidad llegó en 2005 y le perteneció al Koenigsegg CCR, un biplaza “envenenado” con una potencia de 806 C.V y la insuperable velocidad de 388 km por hora.
El primer podio de la velocidad llegó en 2005 y le perteneció al Koenigsegg CCR, un biplaza “envenenado” con una potencia de 806 C.V y la insuperable velocidad de 388 km por hora.