Pero quien sin duda más críticas ha recibido ha sido el propio Johnny Depp, al que se le acusa de repetir la misma fórmula que en su personaje de Jack Sparrow en Piratas del Caribe. En esta ocasión, Depp encarna a Charlie Mortdecai, un aristócrata británico de lo más excéntrico que es a la vez marchante de arte en bancarrota. A él se le encomienda recuperar un cuadro de Goya robado, que se dice que contiene el número de cuenta de un famoso nazi multimillonario.