Si bien es cierto que el film empieza con mucho ritmo, hay un par de peros que ponerle a este. Uno, el bajón de ritmo que este sufre a mitad de metraje —aunque luego consigue remontar—, y otro, la poca entidad del villano de la función.
Si bien es cierto que el film empieza con mucho ritmo, hay un par de peros que ponerle a este. Uno, el bajón de ritmo que este sufre a mitad de metraje —aunque luego consigue remontar—, y otro, la poca entidad del villano de la función.