Quien protagonizara El príncipe de Bel Air y fuese reclamo infalible para la taquilla –sus estrenos cinematográficos rara vez no pasaban de los 100 millones de recaudación en USA- se llevó un buen varapalo —tanto a nivel de taquilla como crítico— con After Earth, ambicioso proyecto que tenía intención de convertirse en franquicia y catapultar al estrellato a su hijo Jaden.