Frente a él, su némesis es el actor Luke Bracey, el cual poco a poco va ganando presencia en Hollywood y ha participado en ese vehículo para Selena Gómez titulado Montecarlo o la secuela de G.I.: Joe (lo cual no es mucho decir) y que tendrá tal vez su gran oportunidad en el remake de Point Break (Le llaman Bodhi). Este, tiene la difícil papeleta de tener que ser la contrapartida del protagonista y sale airoso por los pelos.