Si bien la dirección es más que correcta —a Donaldson se le nota el oficio— y las escenas de acción están bien resueltas, pero no ofrece nada novedoso ni espectacular que se nos vaya a quedar en la retina. A esto cabe añadir que estas escenas no son excesivamente largas, por lo que, cuando la película parece que nos va a dar un pequeño paseo en montaña rusa, ya tenemos que bajarnos de la vagoneta.