La cafeína refuerza los efectos del adenosín monofosfato cíclico y oculta el efecto sedante del alcohol, que no elimina, dando a la persona una falsa sensación de un mayor control de la situación.
La cafeína refuerza los efectos del adenosín monofosfato cíclico y oculta el efecto sedante del alcohol, que no elimina, dando a la persona una falsa sensación de un mayor control de la situación.