El Ejecutivo comunitario prohibirá además a las compañías bloquear servicios rivales como Skype o Whatsapp. Si bien la CE admite que su iniciativa supondrá para las compañías una pérdida en ingresos de unos 1.600 millones de euros, también recuerda que éstas podrán beneficiarse de un mayor uso del móvil en el extranjero.
Los planes de Bruselas chocan con la oposición de las grandes operadoras europeas como Telefónica, France Telecom o Deutsche Telekom. Estas compañís alegan que la supresión del roaming reducirá considerablemente sus ingresos y se traducirá en un recorte de las inversiones necesarias para desplegar las nuevas redes de fibra óptica.