La rutina más afectiva a la hora de «inflar» tus brazos y hacer que ganen en potencia es la que está basada en superseries que combinan ejercicios tanto de bíceps como de tríceps. Se trata de realizar 1 o 2 series de un primer ejercicio que se centre en el bíceps, por ejemplo, el clásico curl con mancuerna para, seguidamente y SIN DESCANSO, realizar otro que trabaje el tríceps, como podrían ser las extensiones (con mancuerna tras la cabeza).