Ese ‘stand-by’ supone, aproximadamente, el 20% del consumo total de energía que se hace en una vivienda. Toma nota:
1. Microondas
Uno de los electrodomésticos que favorecen ese consumo fantasma es el microondas. En concreto, el microondas consume, de media, unos cuatro vatios por hora. Sin embargo, si hacemos algo que probablemente es habitual en muchos consumidores, el gasto en energía se eleva de forma considerable. ¿Cuál es? La manía de dejar la puerta abierta. Si calientas la leche, los macarrones o cualquier cosa que te apetece comer, recuerda cerrarla. ¿Por qué? Porque en ese caso, el consumo del microondas se multiplica casi por ocho hasta más de 25w. ¡Un error garrafal!