Ponerse cachas en poco tiempo (y casi sin esfuerzo físico) tiene consecuencias sexuales. ¡Y no muy positivas, que digamos!
Varón, joven, asiduo al gimnasio y con cierta predisposición a lucir músculo y mejorar su imagen física de forma notable. ¿Te reconoces? En caso afirmativo, dinos: ¿has tomado alguna vez anabolizantes como suplemento deportivo? Y si lo has hecho o haces, ¿conoces sus secuelas? Una investigación realizada por la Fundación para el Estudio, Prevención y Asistencia a las Drogodependencias (FEPAD) entre jóvenes valencianos aseguraba que el 80% de los que consumían anabolizantes como tratamiento paralelo a sus ejercicios en el gimnasio desconocían los efectos secundarios perjudiciales para su salud. Uno de ellos, el que afecta a las partes más nobles.