En cuanto a la influencia de las mascotas en la pareja o la convivencia, los resultados difieren bastante entre los encuestados con y sin perro. El 51% de los que sí tienen aseguran que estos animales enriquecen las relaciones estables y sólo un 4% de ellos creen que las complican. De entre los que no poseen ninguno, el 30% cree que un perro podría perjudicar la convivencia, y el 17% opina que la beneficiaría.