Eso sí, será un infierno frío, paciente y angustiante. El objetivo de los desarrolladores es provocar miedo, por lo que pasaremos más tiempo escondiéndonos del monstruo que enfrentándonos a él. Además, careceremos de armas propiamente dichas, por lo que deberemos ingeniárnoslas combinando objetos que nos puedan ayudar. Ir conociendo la estación y sus recovecos será esencial, a lo que deberemos sumar un escrupuloso sigilo.