Explicado así parece poca cosa, pero lo cierto es que fueron más las formas que el fondo. Factores como que el monstruo tarde lo suyo en aparecer, los silencios prolongados, rasgados por melodías inquietantes, la ausencia de armas convencionales y Sigourney Weaver manejando el cotarro en el rol de Ellen Ripley hicieron de Alien un éxito rotundo de crítica y público.