El apartado gráfico también rendirá tributo al look setentero de la película gracias a un diseño de la nave similar al de la Nostromo, además de la utilización de filtros que no busquen depurar la imagen, si no hacerla más basta, menos trabajada y alejada del HD actual (muy VHS, vamos). Exactamente lo mismo que la banda sonora, en la que brillarán las melodías originales de Jerry Goldsmith con añadidos que acaben de pulir esa sensación de marco perfecto para la tensión que se desencadenará.