La IA del alienígena estará muy trabajada, por lo que deberemos tener mucho ojo. Se adaptará a nuestros movimientos, aprenderá nuestras rutinas y buscará sorprendernos, así que habrá que ser listo. Eso sí, contaremos con un sensor de movimiento (un clásico de las películas) que nos permitirá saber si lo tenemos delante, detrás o a los lados, pero no (y ahí está la gracia) si está en nuestro piso, eso significa que podrá saltarnos encima o aparecer por una trampilla en el suelo.