Me costó dios y ayuda convencerla para que fuera mi conejillo de indias. Más que nada, porque para mi trabajo de campo era imprescindible que saliera de casa sin maquillar, y eso es algo que ella no concebía desde los quince años. O antes.
Me costó dios y ayuda convencerla para que fuera mi conejillo de indias. Más que nada, porque para mi trabajo de campo era imprescindible que saliera de casa sin maquillar, y eso es algo que ella no concebía desde los quince años. O antes.