Al natural

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Al natural

Ya en el restaurante, el camarero empezó a tontear con ella, y acabó apuntándole su número en una servilleta cuando nos traía los postres. En el museo, nos estuvieron persiguiendo un grupo de veinteañeros estudiantes de Historia del Arte, a los que por lo visto les interesaba más la anatomía que los propios cuadros.

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