El género en este caso no significó ninguna diferencia. Según Amy Muise, coordinadora de la investigación, «los hombres tienen un mayor deseo en general, pero los motivos para tener sexo y la forma en que la gente se siente después no son diferentes entre hombres y mujeres«. La frecuencia con la que la pareja mantuvo relaciones tampoco tuvo repercusiones en los resultados.