Esas propiedades que convierten al cacao en un alimento a tener en cuenta son:
- Es una importante fuente de energía de fácil asimilación (algo bueno, siempre que esa energía se consuma).
- Mejora el rendimiento y ayuda a la recuperación tras un esfuerzo.
- Actúa como estimulante del sistema nervioso y reduce la fatiga.
- Libera endorfinas, produciendo sensación de bienestar.
- Es rico en polifenoles que contribuyen a proteger la salud cardiovascular.
- Ayuda a la remineralización del organismo (es rico en potasio, magnesio y fósforo).
- Regula el correcto funcionamiento del metabolismo (presencia de ácido fólico y vitamina B1) incluso puede acelerarlo para ayudar a «quemar» excedentes grasos.
Por todo ello, si buscas definición de tus músculos abdominales, el chocolate no es tu enemigo siempre entendiendo que hablamos de un consumo limitado y esporádico (1-2 onzas 3 días a la semana). También es importante tener claro que cuanto más puro sea el chocolate (más cacao) resultará más saludable.