A muchas personas les cuesta mucho levantarse temprano por las mañanas. De hecho, suelen intentar muchos métodos como: tratar de acostarse más temprano por las noches, motivarse a poder aprovechar más el día y hasta cambiar el sonido del despertador. Sin embargo, estas técnicas no ayudan en nada si, en realidad, tu naturaleza no es la de un «early bird».