Aunque no estamos a favor de las etiquetas, porque por lo general se usan para despreciar, criticar. O sencillamente discriminar colectivos o comunidades de personas por su apariencia física, preferencia sexual o forma de comportarse. En el mundo gay han surgido una serie de etiquetas conocidas como «tribus gays» que responden sobre todo a cualidades físicas, actitudes y estilos, que suelen llamar la atención de la mayoría de los gays.