No todo es maravilloso a la hora de hacer running. Sí, practicar deporte nos sentará genial, mejoraremos nuestra forma física y superaremos nuestras pequeñas metas, pero eso no significa que sea un camino de rosas. Tendremos que lidiar con el cansancio, las agujetas, quizá con alguna molestia o lesión, la fatiga tras los duros entrenamientos y también con unas invitadas sorpresa que nos harán una visita cuando menos lo esperemos: las rozaduras y ampollas.