Cuando acaba nuestro día, ellos descansan. Unos se apagan, otras se quedan en ‘stand-by’. Sea como fuere, el silencio se apodera de tu hogar pero el contador de la luz sigue corriendo poco a poco. ¿Por qué? Porque suspenden los aparatos eléctricos de tu casa gasta mucho más de lo que piensas. ¡Mucho cuidado!