Lo notamos sobre todo a vuelta a la rutina después unas vacaciones. El relax y la falta de obligaciones dan paso al estrés por conciliar vida laboral y familiar, y esto consigue que acabemos la jornada exhaustos. Como consecuencia, la pareja se resiente pues, según un estudio realizado por la empresa de reuniones tuppersex Dolce Love, el retorno al trabajo provoca una disminución de las relaciones sexuales en un 67% de los casos.