La forma y el tamaño no guardan relación con la capacidad de placer. Sin importar su localización ni su tamaño, el clítoris con sus 8 mil terminaciones nerviosas guarda en sí mismo un solo propósito: proveer de gozo y sea cual sea la forma de los labios, éste debe estimularse. Sin embargo, toda la vulva es un espacio sensitivo que puede acariciarse para alcanzar máxima satisfacción.