El examen es breve e indoloro y es la forma más rápida de despejar dudas. Normalmente se acompaña con un examen de sangre complementario. Este detecta la presencia de un antígeno específico que señala una proteína producida por las células de la glándula prostática.
Síntomas que debes tomar en cuenta:
- Problemas para orinar.
- Orinar con mucha frecuencia.
- Ardor o dolor al orinar.
- Disminución del flujo de la orina.
- Fiebre alta y escalofríos.
- Malestar en la espalda baja.
- Dolor en el vientre bajo, la ingle o el escroto.
- Presión fuerte y anormal en el recto.
- Disfunción eréctil.
- Eyaculación dolorosa.
- Sangre en la orina o semen.