1. Deshazte del vello no deseado
Desde aquí tenemos la amabilidad de descubrirte un secreto en el que probablemente nunca te has parado a pensar: el vello de las orejas no es atractivo. Ni el de la nariz. Ni el del entrecejo. Hazte con unas buenas pinzas de depilar y, una vez a la semana, revisa tu cara y arranca esos pelitos que, la verdad, sólo son aceptables si eres un abuelo y llevas pantalón de pana y boina.
2. Haz ejercicio antes de salir de casa
Mantente erguido, recto, seguro, con movimientos fluidos y el peso bien repartido entre las dos piernas