Igual de genial y divertida fue la colección de Krizia Robustella basada en los Osos Amorosos, los cuales adquirieron el rollo urbano y hiphopero que caracteriza a la diseñadora. Tonos pastel, sudaderas oversize de neopreno y tejido furry, gorras con orejas y el estampado original de los famosos dibujos animados llenaron la pasarela de una ternura muy sporty.