El diseñador colombiano Edgar Carrascal, por otro lado, se dedicó a hacer una desestructuración total de la camisa masculina. Como tema eligió la rosa azul, elemento que simboliza sus sentimientos hacia las dos ciudades de su vida (Medellín y Barcelona), y que apareció tanto estampada en el tejido, como recortada en 3D y cosida sobre las prendas. Blancos, negros y azules monopolizaron la gama de colores, con algún que otro destello plateado y dorado.