[nextpage]Los ojos, la nariz y la boca son los tres elementos que definen tus rasgos faciales. Los labios se convierten, en determinados momentos, en el centro de todas las miradas. Claves en tu sonrisa, al hablar, al realizar, sin darte cuenta, pequeños gestos cotidianos que forman parte de tu propia personalidad y, por supuesto, indispensables para dar desde el beso más cariñoso e inocente hasta el más apasionado.