«Solo hay que abrir bien los ojos para saber quién ha comenzado la mañana con sexo y quién no. Eso se nota», afirma la sexóloga Ruth González Ousset. Y añade: «Amanecer con sexo es la mejor manera de comenzar el día. Las hormonas que se liberan durante el acto sexual ayudan a rendir mejor en el trabajo y mejoran el estado de ánimo».