Hacer que tu pareja se derrita de placer entre tus manos es mucho más sencillo de lo que imaginabas. Con el ambiente propicio, un poco de técnica y los materiales adecuados, el masaje erótico puede convertirse en el punto de partida perfecto para una noche muy prometedora.
Baja el rimo: es hora de tomárselo con calma
No es que haya un momento del día que sea más propicio que otro para dar un masaje erótico, pero eso sí, cuando te decidas a hacerlo dedícate a ello en cuerpo y alma. Olvídate del teléfono, de la agenda y de todo lo que tuvieras pendiente. Éste es un momento para desconectar de todo.