También caen en superficialidades, pero todos lo hacemos. Probablemente muchos de nosotros tengamos actitudes hipsters, sobre todo los que somos hijos de los ochenta y nos rodeamos del mismo contexto. Lo mordaz viene a raíz de los perfiles que cumplen la mayoría de características que se han venido enumerando en el artículo. Ahí ya no se trata de personalidad, sino de apariencias que dan pie a crear un estereotipo. Y esta era la intención del artículo, hacer un retrato satírico del estereotipo hipster. Dicho esto, me voy de brunch.