Ahora bien, no sabemos como los hipsters van a tomarse que su estilo se comience a masificar, que es de lo que precisamente huyen. Ironías aparte, lo cierto es que se trata de una tribu urbana que poco daño hace a la sociedad. La mayoría están bien formados, son responsables y entusiastas con su trabajo, y exprimen al máximo las posibilidades de una gran ciudad.